¿QUÉ TUVO QUE VER BEETHOVEN CON LA CREACIÓN DEL PRIMER CD?


El compositor alemán Ludwig van Beethoven murió más de 150 años antes de que saliese al mercado el primer CD, pero aunque no lo parezca tuvo mucho que ver en la creación de este nuevo soporte.

A finales de los años 70 algunas empresas de electrónica, más concretamente Sony y Philips, andaban buscando la solución para lanzar un nuevo soporte digital para las grabaciones musicales.

Durante mucho tiempo los únicos soportes comercializados eran el vinilo y el cassette, pero las nuevas tecnologías al alcance de todos los usuarios hacían necesario el lanzamiento de un nuevo soporte digital, y más allá del tamaño del nuevo disco, que sería lo de menos, surgió el problema de decidir qué duración tendrían este soporte.

Tal vez parezca una tontería, pero la solución fue facilísima. ¿Cuál era la pieza musical de mayor duración que se había compuesto hasta el momento? Ni más ni menos que la «9ª sinfonía» de Ludwig van Beethoven.

La “novena”, la sinfonía por antonomasia, debía durar 74 minutos según habían estipulado algunos especialistas que tomaron el tiempo perfecto de su interpretación en el festival de música clásica de Bayreuth de 1951 con Wilhelm Furtwängler a la batuta.

Si ésta era la obra más larga, además de una de las más importantes, el problema estaba resuelto; el CD debía tener una capacidad de 74 minutos. Qué menos que poder grabar en ellos la «9ª sinfonía» de Ludwig van Beethoven.

Finalmente en 1984 salió al mercado el primer CD o disco compacto tal cual lo conocemos ahora con una capacidad de 74 minutos, y todo gracias al compositor alemán.

Lástima que el propio Beethoven no lo pueda escuchar.