Si no sabes el origen de la palabra gringo, no te lo pierdas. Es de nuestros amigos mexicanos lo puso de moda Pancho Villa, y por qué no tiene desperdicio. Atentos y… ¡Viva México!
La lengua española ha ido asimilando muchas palabras que vienen de otros idiomas, y muchas veces no sabemos de dónde vienen estas expresiones. Dependiendo de la zona, un idioma acoge palabras y expresiones de sus vecinos como el caso de Cataluña con el francés, o como el ejemplo que nos atañe, los castellanoparlantes de Centro América con el inglés de Estados Unidos.

La proximidad de México con el sur de Estados Unidos hace que ambos territorios fronterizos compartan, además de fronteras opresoras, vocabulario o incluso acaben hablando el idioma de su vecino. Por mucho que no les guste yankis a puristas dirigentes anaranjados. Y uno de los anglicismos que más pronto asimilaron los mexicanos fue la palabra con la que de forma más habitual se refieren a sus vecinos del norte. Veamos pues el origen de la palabra gringo.
En España no siempre sabemos diferenciar el vocabulario y las entonaciones de cada uno de los países hispanohablantes, pero si hay ciertas palabras que rápidamente asociamos a un país u otro. Igual que boludo nos lleva a nuestros amigos argentinos, gringo nos trae la imagen de los compadres mexicanos pronunciándola. Y si no sabemos de dónde viene, sí sabemos que la utilizan para referirse a los estadounidenses. ¿Pero por qué? ¿Cuál es el origen de la palabra gringo? Y lo mejor de todo, ¿qué tuvo que ver el famoso comandante Pancho Villa en ello?
Pongámonos en situación…

En el año 1916, cerca de 10.000 soldados gringos (perdón, de momento dejémoslo en yankis) yankis cruzaron la frontera con México para medirse al general revolucionario Pancho Villa y sus tropas, que poco tiempo atrás habían arrasado parte de Nuevo México…
… al mismo tiempo que, para variar, demostrar el potencial militar norteamericano ante la inminente entrada en la por entonces conocida como la Guerra Mundial (después conocida como la Primera…).
Si bien las tropas americanas con sus uniformes verdes y con oficiales al mando como un tal Eisenhower y un tal Patton entre sus filas, pensaban que sería pan comido, la realidad es que fueron las tropas de Pancho Villa quienes obligaron a los yankis a rendirse.

Entonces el Napoleón Mexicano tuvo la, tan cachonda como cruel, idea de obligar a los vencidos a desnudarse y volver a su país marchando detrás suyo mientras, fumando un gran puro gritaba junto a toda su tropa: “¡Green, Go! ¡Green, Go! ¡Green, Go!” [grin-gou]
Que para los que hayan olvidado el inglés del cole, vendría a ser un… ¡Verdes fuera! ¡Verdes fuera! ¡Verdes fuera!
No hemos llegado a averiguar si Eisenhower y Patton sufrieron tal escarnio, pero si lo averiguamos os avisamos.

